Disfrutamos del calor porque hemos sentido el frío.
Valoramos la luz, porque conocemos la oscuridad.
Y comprendemos la felicidad porque hemos
conocido la tristeza
Los muros que construimos alrededor de nosotros
nos protegen contra la tristeza, pero también
impiden que nos llegue la felicidad.
Existen tantas noches como días, y cada
una dura lo mismo que el día que viene después.
Hasta la vida más feliz no se puede medir sin
unos momentos de oscuridad, y la palabra
"feliz" perdería todo sentido si no estuviese
equilibrado por la tristeza
WuaaWuaa..